¿Por qué construir un sentimiento sólido de comunidad?

Apuesto a que en algún momento has tenido grandes expectativas sobre hacer proyectos creativos e innovadores con los estudiantes de tu clase plenamente comprometidos. Estudiantes que están investigando, colaborando, creando y resolviendo problemas que realmente les interesen. Sin embargo, esto no suele  ocurrir sin una base de trabajo para desarrollar una sensación de comunidad a nivel de aula y de centro.

El aprendizaje basado en proyectos, o ABP, es una forma maravillosa de involucrar a los estudiantes en su propio aprendizaje. Pero, si el grupo no está preparado para sentirse seguro, para asumir riesgos o apoyarse mutuamente, esta metodología puede fracasar. A continuación nos gustaría mostrar hay algunas maneras de construir un grupo de clase fuerte, solidaria e inclusivo que esté listo para involucrarse e inspirarse con el ABP.

1. Actividades para cohesionar el grupo

Durante la planificación de las primeras semanas de escuela, es muy importante generar confianza, construir un sentimiento de comunidad y experiencias compartidas. Una forma de hacerlo es programar actividades regulares de cohesión de grupo (team-building). Pueden servir como una pausa o un descanso divertido para escuchar a otros y hacer actividades para “conocerse mejor”.

2. Apropiarse del espacio

A muchos maestros les encanta organizar y decorar el aula tal y como creen que les gustaría a sus alumnos. ¿Pero por qué no preguntarles directamente?


“Darle a los estudiantes la oportunidad de elegir su espacio de trabajo les permite tomar sus propias decisiones y controlar su comportamiento”. -Paul Solarz, Learn Like a Pirate


Plantea cómo podría utilizarse el espacio físico del aula para que los alumnos se sientan más cómodos. Prepara un boceto sobre como podría ser el diseño el aula y solicita a los estudiantes su opinión y comentarios al respecto. A menudo, las mejores ideas provienen de los estudiantes, y se sentirán capacitados para diseñar un espacio de aprendizaje que se ajuste a sus necesidades. Los estudiantes pueden dar su opinión sobre el espacio entre las mesas, el área de lectura, el área de trabajo, la decoración o los espacios para trabajar en grupo.

3. Desarrollar las normas del grupo

Ayuda a los estudiantes a diseñar un conjunto de normas que guíe a todo el mundo. Que se escuche la opinión de los estudiantes y que queden plasmadas por escrito son dos de los aspectos más importantes. Pregunta a los alumnos: “¿Cómo te gustaría sentirte en la clase? ¿Qué sería necesario para que pudieses aprender mejor y te motivase más? “. Una vez planteadas estas preguntas, enumera todas las ideas. Resúmelas en una síntesis con unos pocos principios. Imprímela en una hoja grande para que los estudiantes la firmen y luego se puede colgar en la pared. Se puede compartir una copia con los padres para que sepan las expectativas sobre las normas que habrá en la clase.

4. Aprender a debatir en grupo

Durante las primeras semanas de clase, es fundamental que los alumnos aprendan cómo se gestionarán los debates que surjan en el aula, las cuestiones difíciles o las discusiones sobre eventos complejos (en el mundo, en la literatura, etc.). Comparta ideas y cree normas para discusiones de grupos pequeños y grandes. Por ejemplo:

  • Haz una lluvia de ideas con la clase sobre cómo tener un buen debate y escríbe las ideas en un papel.
  • Después, puedes pedir a algunos alumnos que hagan una “pecera” donde hacen un círculo de alumnos más pequeño dentro de un círculo más grande.
  • En el círculo pequeño debería discutir un problema, sobre algún evento actual o sobre un libro que hayan leído.
  • El círculo exterior observa y anota cómo fue el debate.

¿Todos han dicho su opinión? ¿Estábamos en desacuerdo pero mostramos respeto? ¿Dimos nuestra opinión y aportamos evidencias para apoyarla? El modelado por parte del profesor puede ser muy útil, especialmente porque en los medios de comunicación hay muchos ejemplos de lo contrario.

5. Desarrollar vínculos sólidos.

¿Qué quieren los estudiantes? Por lo general, ser atendidos y sentirse escuchados. Quieren sentirse aceptados y ser parte de algo. Usa las primeras semanas de clase para tratar de conectarse con cada alumno. Programa actividades que te permitan conocer personalmente a los alumnos, como estos.

  • Presta atención a lo que comparten los estudiantes y luego haga preguntas de seguimiento.
  • Escucha.
  • Muestra entusiasmo al verlos.

Esta es la base para crear un sentimiento de comunidad en clase fuerte y sólido. 

6. Actividades que promuevan la diversidad y los estilos de aprendizaje.

Utilizar actividades que promuevan la diversidad y los diferentes estilos de aprendizaje. Durante las primeras semanas de clase, hay una oportunidad perfecta para aprender sobre los estilos de aprendizaje de los alumnos. Programe varias maneras para descubrirlos. Aquí hay algunas ideas en Pinterest. Aquí puede descargar un cuestionario sobre estilos de aprendizaje.

7. Mentalidad de cambio

Este aspecto es importante pero a menudo se ignora en nuestras aulas. Los estudiantes deben saber que el aula y el centro educativo son un lugar seguro para cometer errores. Deben saber que no se sentirán avergonzados ni por los estudiantes ni por los profesores por esforzarse, probar algo nuevo, o arriesgarse con su aprendizaje.

Dando un paso adelante, los estudiantes deben saber que los errores hacen crecer sus cerebros, y que esto les ayuda en el proceso de aprendizaje. Haz una tabla sobre la mentalidad de cambio y crecimiento.

8. Fomenta el protagonismo de todos

Los estudiantes estarán más comprometidos y motivados si tienen roles en el aula en los que son escuchados y atendidos por todas la clase. A continuación se muestran algunas ideas sobre cómo fomentar esto y dar oportunidades a todos:

  • Dame 5: los estudiantes y los maestros pueden interrumpir la clase en cualquier momento para decir algo, momentos eureka! o para compartir recursos o ideas con otros. Todos los estudiantes tienen este poder. Necesita ser enseñado y modelado. Consulta el siguiente enlace para obtener más información sobre cómo utiliza Dame 5.
  • Trabajos de estudiantes en el aula: los estudiantes son responsables de tareas de responsabilidad (mantenimiento técnico, escribir desde casa en el blog de la clase, revisión del día anterior, ayudar al profesor distraído o ayudar a ponerse al día a los estudiantes que no pudieron asistir a clase por ausencia).
  • Compañeros responsables: para proyectos más grandes, asigne un compañero de responsabilidad a cada estudiante. Este alumno puede ayudar a tener una lluvia de ideas, se pueden apoyar mutuamente en la tarea y resolver los problemas juntos.
  • Reflexión sobre el aprendizaje. Cómo desarrollar una responsabilidad compartida del aprendizaje. Pregúntales al final del día: “¿Cómo lo puedo hacer mejor la próxima vez? ¿Cómo puedo ayudar a mis compañeros a mejorar?”.

El comienzo del curso es un momento complejo tanto para profesores como para estudiantes donde todavía hay mucho por hacer. Cuando se construye un grupo de clase con un sentimiento de pertenencia sólido, los estudiantes aprenden que son parte de una comunidad de aprendizaje inclusiva, receptiva y respetuosa, y pueden proponerse desafíos como el aprendizaje basado en proyectos de calidad, relevantes y emocionantes.

Este artículo ha sido elaborado por Katy Farber como colaboradora de la web TIIE bajo el título Build a comunnity to support proyect-based learning. Katy ha realizado una tesis doctoral en la Universidad de Northeastern centrada en el aprendizaje de servicio en el nivel medio y se llama The Doing Revolution: los primeros adolescentes, el servicio de aprendizaje y crecimiento personal. Sus artículos de educación han sido publicados en la Escuela de Pensamiento de CNN, Liderazgo Educativo, Edutopia y la Sinapsis. Farber también ha enseñado a maestros interino y de práctica en cursos de posgrado en Union Institute y LAPDA.