Juanjo Vergara

Juanjo Vergara

Experto en metodologías activas. Pedagogo con Especialidad ‘Organización y Dirección de Centros Educativos’. Especialista universitario en animación sociocultural y educación de adultos. Profesor titular de la especialidad de Intervención Sociocomunitaria. Maestro en excedencia en la Comunidad de Madrid. Más información

Hay aprendizajes que no sirven para nada

Me pasó una cosa interesante cuando tenía 14 años, y es que estaba en clase entonces, y tenía enfrente a don Francisco, el profesor, termina la clase y me dice, bueno Juanjo, mira te voy a decir una cosa que te va a solucionar la vida. Te voy a decir lo que tienes que aprender para tener la vida resuelta y me dice, lo que tienes que hacer es aprender mecanografía. Lo malo, es que también se lo dijo mi madre, y entonces me veis a mí durante 3 años de mi vida peleándome con una Olivetti gris, yendo todos los años a la calle del codo, en donde me daban un sello cada año. Al cabo de 3 años dijeron, nada ya eres un experto mecanógrafo, así que tenéis ante vosotros un experto mecanógrafo.

¿Sabes para qué me ha servido esto? para nada no me ha servido absolutamente para nada en la vida. Luego llegaron los ordenadores y hay gente que dice ¿no escribes más deprisa en el ordenador?. Pues la verdad es que no. La enseñanza tradicional defiende un modelo de acumulación de contenidos y no se centra en lo que realmente es necesario saber.

Las cuatro patas para diseñar una clase

Cuando un profesor prepara una clase tradicional lo que hace es que se pregunta qué es lo que quiero enseñar. Que ideas, que conceptos quiero enseñar y no si son importantes.

Las clases se diseñaban pensando en conceptos pero luego las que han permanecido como un recuerdo realmente enriquecedor no tenían tanto que ver con esto a mí me gusta decir que una buena clase o el aprendizaje es como una mesa

Una mesa que no tiene solamente una pata normalmente diseñamos nuestras clases pensando en una pata, la pata de las ideas de los conceptos y es una mesa con una pata seca. Necesitamos más patas y yo creo que con cuatro patas se sostendría:

  • Una son las ideas y conceptos que se quieren transmitir.
  • Otra son las relaciones. Hoy en día que aprendemos mejor juntos que en solitario y para comprender esto no hacen falta grandes teorías, para saberlo ya lo sabemos si aprendemos cómo vivimos en comunidad. Cuando preparamos una clase no solamente deberíamos de pensar que ideas quiero, sino además poner encima de la mesa ¿ que van a hacer juntos?.
  • Hay otra parte que me parece muy interesante a la hora de diseñar las clases que tiene que ver con las emociones hoy lo tenemos ya claro si no existe un vínculo emocional con el contenido el contenido desaparece de nuestra cabeza automáticamente. ¿Cómo voy a despertar las emociones en el diseño de mi clase? ¿como voy a atender al mundo emocional ?.
  • y luego la última pata, es el cuerpo, es actuar es hacer y hacer no solamente en el sentido de hacer físicamente sino de hacer con las ideas con lo que estoy aprendiendo a hacer cosas.

Si planteamos nuestras clases en base a esta mesa de cuatro patas, probablemente nos acercaríamos mucho más a un aprendizaje completo y equilibrado.

¿Podrías decirme ahora mismo en el tópico cuáles son las famosas “asignaturas maría” de toda la vida?, la educación física, plástica y música. Son las 3 clásicas, a las que todo el mundo va contento y es necesario tener en cuenta que son las que tienen en su ADN las cuatro patas de las que hemos hablado. Todas trabajan con conceptos, pero además todas provocan emociones, todas las hacemos juntos y en todas además hacemos cosas con el cuerpo.

Necesitamos nuevos métodos

Es necesario nombrar al menos algunas de las características que yo creo que son importantes en el diseño de estas metodologías activas. ¿Qué características deben de reunir todas las propuestas didácticas para que realmente generen un cambio en enseñanza y no se queden simplemente en una especie de batería de nuevas modas que se va sucediendo una otra y que nada cambia la enseñanza?. Las propuestas que se hacen deberían de atender a la utilidad concretar. Esto en el diseño didáctico yo creo que supone aprender a hacer una segunda pregunta cuando diseñamos las clases:

¿Para que para que le va a servir al alumno?

Un profesor de literatura puede venirse arriba y dice: “chicos tengo el libro de vuestra vida y dice La Celestina o La casa de Bernarda Alba”. Es importante leerLa Celestina, es importante leer La casa de Bernarda Alba. Hemos hecho la primera pregunta porque es importante, pero no nos hemos hecho la otra dónde está en la vida del alumno dónde está en su primera persona no y esto realmente serían la puerta que nos pueda ya que no puede abrir realmente dar la clase

Qué pasaría si estos adolescentes, llegas un día clase y les dices, oye chicos ¿conocéis algún programa de cotilleo?. Después de un debate sobre esto y hacer que los chavales se den cuenta de que la Celestina está hablando de una realidad que están viendo todos los días delante de las pantallas de su salón. ¿Qué pasaría si llego a clase llega a clase y en vez de decirle vamos a leer este otro libro, dices oye, tú cómo te llevas con tu madre?. De qué habla la casa de Bernarda Alba sino es de dificultades de comunicación entre generaciones dentro de una familia. Es importante saber dónde está en la primera persona, que utilidad tiene en su vida concreta un contenido para comprender realmente su entorno y su realidad. Pienso que es un elemento importante, no se trata de hacer artificios con las nuevas metodologías, sino de buscar las características fundamentales y algunas otras que tendrían que ver con la capacidad de la facilidad de crear contenidos crear contenidos. Los alumnos necesitan crear contenidos.

El texto anterior corresponde a un extracto de la conferencia que Juanjo Vergara impartió en ESCUNI en abril de 2018 como consecuencia de la celebración del encuentro ACTIVA organizado por la FUNDACIÓN SM.