Cecilia Azorín, Licenciada en Pedagogía (Premio Nacional de Fin de Carrera), Doctora por la Universidad de Murcia. Profesora del Departamento de Didáctica y Organización Escolar, Facultad de Educación, Universidad de Murcia. Ha sido investigadora visitante en el Centre for Equity in Education (Universidad de Mánchester, 2015) y en el Centre for Research in Inclusion (Universidad de Southampton, 2016).

Presento aquí una síntesis en español del artículo “Guiding schools on their journey towards inclusion”, que he publicado recientemente en co-autoría con Mel Ainscow en la revista “International Journal oF Inclusive Education”, especializada en el campo de la educación inclusiva e indexada en el prestigioso ranking Journal Citation Report. En este trabajo, abordamos cómo se puede ayudar a las escuelas a revisar sus prácticas para ser más inclusivas.

En relación con esta temática, el profesor Ainscow ha hecho mención en este mismo espacio a los “Pasos para la inclusión en las escuelas”. Paralelamente, el profesor Echeita ha destacado aquí también la importancia de caminar “Hacia una inclusión educativa: diversidad, variedad, elección”. Coincido con ellos en que la inclusión es una de las principales fuerzas impulsoras de la reforma educativa mundial, un objetivo central de la política internacional y el mayor reto que tienen por delante las escuelas contemporáneas. En este sentido, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas compromete a los diferentes países a asegurar una educación inclusiva y de calidad, junto con la promoción de oportunidades de aprendizaje permanente para todos y todas. En este contexto, en el que transformar la realidad es el verdadero desafío que enfrenta la inclusión, surge el interrogante sobre cómo pueden las escuelas responder de manera efectiva a la diversidad y avanzar en una dirección más inclusiva.

La metáfora del “viaje hacia la inclusión”

La inclusión en educación puede ser contemplada como un viaje de mejora en el que debe embarcarse la escuela y la sociedad en su conjunto. A este respecto, ya adelantaba el profesor Ainscow la importancia de que todos los miembros de la comunidad educativa –docentes, estudiantes, familias y miembros de la comunidad en un sentido más amplio, participen en este viaje.

Partiendo de esta metáfora, el artículo en cuestión presenta un nuevo instrumento de revisión escolar denominado Themis. Su nombre está inspirado en la diosa griega, divinidad vinculada con el significado de inclusión como ‘justicia social’, ‘derecho’ e ‘igualdad’. Themis suele representarse con los ojos vendados en señal de imparcialidad (pues todos somos iguales ante la ley), portando una balanza que simboliza la igualdad y una espada que alude al derecho y a la justicia como aspectos intrínsecamente ligados a la filosofía inclusiva.

En términos de inclusión, si lo que se pretende es (como venimos exponiendo) cambiar la realidad, hay que dar pequeños pasos, orientar el trayecto y proporcionar las palancas de cambio que permitan a esta revolución pendiente (revolución inclusiva) tener lugar con garantías de éxito. Precisamente, es ahí donde entra en acción Themis, herramienta inspirada en el Index for Inclusion, que ha sido diseñada para valorar el progreso de las escuelas hacia la inclusión.

Respuestas flexibles en contextos educativos diversos

En este punto del discurso es importante resaltar que la inclusión debe ser entendida con respecto a contextos particulares, puesto que las barreras a la presencia, participación y logro de los estudiantes puede tener muchas formas y variar de un lugar a otro.

La estructura de Themis permite al profesorado reflexionar sobre los contextos donde están inmersos los centros educativos, los recursos con los que cuentan para atender a la diversidad del alumnado, y los procesos (inclusivos o no) que se llevan a cabo en las escuelas. Esto implica conversar sobre el significado de inclusión que comparte el personal directivo y docente, detectar las fortalezas y debilidades que están presentes en dichos contextos, recursos y procesos, así como caminar hacia la inclusión con el apoyo de la comunidad educativa y el poder de su capacidad colectiva.

Themis se compone de tres partes: 1) una batería de 27 preguntas de reflexión, 2) un cuestionario con 65 ítems y cinco opciones de respuesta en función del grado de acuerdo o desacuerdo con las cuestiones sugeridas, y 3) una sección final abierta para indicar aspectos positivos y negativos de la atención a la diversidad. Los indicadores que aborda esta herramienta son los siguientes: situación socioeconómica, diversidad cultural, política educativa, liderazgo, valores, prevención de discriminaciones, relación profesorado-alumnado, colaboración del profesorado, enlaces de la familia y el centro escolar, participación de la comunidad, redes de colaboración, recursos formativos, humanos, materiales, tecnológicos, físicos y comunitarios, celebración de la diversidad, planificación de la enseñanza, proceso educativo, variedad metodológica, heterogeneidad y flexibilidad de los grupos-clase, organización de espacios y tiempos, apoyos, evaluación y tránsito entre etapas educativas.

Cómo utilizar Themis en las escuelas

 El pilotaje de Themis se llevó a cabo en 38 escuelas de la Región de Murcia (25 Centros de Educación Infantil y Primaria y 13 Institutos de Educación Secundaria). Asimismo, se ideó una estrategia para revisar la práctica escolar que está claramente influenciada por las fases que propone el Index for Inclusion:

  • Paso 1: Debatir las preguntas de reflexión en grupos de discusión formados por personal directivo y docente de las escuelas. Esta fase inicial invita a pensar sobre el sentido y significado de la inclusión que comparten las partes interesadas y resolver posibles contradicciones.
  • Paso 2: Cumplimentar el cuestionario de forma individual.
  • Paso 3: Analizar los datos e identificar las fortalezas y debilidades. En el estudio realizado las principales fortalezas se concentraron en la dimensión procesos, mientras que las debilidades se hallaron en la dimensión contextos, donde se detectó un escaso compromiso entre las escuelas y sus comunidades.
  • Paso 4: Seleccionar las líneas de cambio para la puesta en marcha de proyectos de mejora (prioridades sobre las que se pretende avanzar). En consonancia con los resultados, las líneas de cambio elegidas trataron sobre las temáticas que se enuncian a continuación: redes de apoyo entre escuelas; aprendizaje cooperativo; tutoría entre iguales; bienvenida del alumnado; acción tutorial; atención a la diversidad; tránsito entre etapas; participación de la comunidad; convivencia en la escuela; y colaboración docente.

Consideraciones finales

A partir del pilotaje desarrollado corroboramos que instrumentos como Themis pueden ayudar a las escuelas a revisarse a sí mismas. Sin embargo, la principal lección de esta experiencia es que los diversos significados de inclusión existentes entre las partes involucradas deben discutirse y, si es posible, resolverse. De esta manera, el objetivo debe ser llegar a un entendimiento compartido, algo que puede unir a las personas en torno a un propósito común, así como averiguar en qué lugar del viaje se encuentran para planificar su trayecto y, en la medida de lo posible, orientar el rumbo hacia una dirección más inclusiva.

En suma, este tipo de propuestas sugieren que las mejoras deben planificarse de forma conjunta, basándose en las fortalezas y debilidades encontradas en cada contexto, pues cada escuela tiene unas particularidades que la hacen única y diferente a las demás. Por tanto, es necesario que los cambios hacia la inclusión partan de la realidad social y educativa, del interés, de la motivación y de la convicción de la escuela como un todo, y que la inclusión sea considerada como un proceso de búsqueda continua que no tiene fin (formulación estrechamente relacionada con el pensamiento que promueve el propio Index for Inclusion).

Finalmente, Themis demostró ser útil en un contexto particular al fomentar la reflexión entre los docentes participantes sobre los contextos, recursos y procesos que sustentan su trabajo. No obstante, la riqueza de este instrumento radica en el debate promovido en las escuelas y la autorreflexión generada como punto de partida hacia el desarrollo de prácticas más inclusivas.

Referencias

  • Azorín, C. y Ainscow, M. (2018). Guiding schools on their journey towards inclusion. International Journal or Inclusive Education, 1-19.

Anexo – Instrumento Themis

DIMENSIÓN A: ANALIZANDO LOS CONTEXTOS EDUCATIVOS

¿El profesorado conoce la situación socioeconómica de las familias que nutren de alumnado al centro?

¿El centro escolariza a alumnado de diferentes culturas?

¿Las medidas de atención a la diversidad de la normativa vigente se adecuan a la realidad del alumnado?

¿El Equipo Directivo utiliza un enfoque de liderazgo inclusivo?

¿El profesorado promueve el desarrollo de valores asociados a la inclusión?

¿El profesorado considera la prevención de discriminaciones como parte de su tarea docente?

¿Cómo es la relación entre el profesorado y el alumnado?

¿El profesorado trabaja de forma colaborativa?

¿Cómo es la relación familia-centro?

¿Los agentes de la comunidad local colaboración en el centro?

¿El centro colabora con otros centros educativos del entorno?

DIMENSIÓN B: VALORANDO LOS RECURSOS PARA LA INCLUSIÓN

¿El profesorado recibe formación en materia de atención a la diversidad?

¿El centro tiene suficiente personal para atender a la diversidad?

¿Los recursos materiales del centro responden a las necesidades de todo el alumnado?

¿Los recursos tecnológicos del centro se adecuan a la diversidad del alumnado?

¿Las instalaciones del centro son accesibles para todos y todas?

¿El centro escolar se utiliza como recurso para el desarrollo de actividades extraescolares?

¿El centro gestiona eficazmente los recursos que hay en la comunidad a disposición del alumnado y de sus familias?

DIMENSIÓN C: DESARROLLANDO PROCESOS INCLUSIVOS

¿El profesorado celebra la diversidad del alumnado en el proceso educativo?

¿El profesorado planifica la enseñanza teniendo en mente a todo el alumnado?

¿El proceso de enseñanza-aprendizaje se lleva a cabo de manera inclusiva?

¿El profesorado utiliza un amplio repertorio de estrategias metodológicas?

¿La heterogeneidad del alumnado es el criterio básico que se sigue cuando se forman grupos de trabajo en el aula?

¿La organización espacio-temporal se programa en función de las características que presenta el alumnado?

¿El proceso de apoyo educativo al alumnado se realiza considerando el principio de inclusión?

¿En el proceso de evaluación se valora el progreso del alumnado según sus posibilidades?

¿El centro orienta al alumnado y a sus familias en el proceso de tránsito de una etapa educativa a otra?