La motivación y la participación del alumnado en el aula y en las tareas académicas es un tema nuclear dentro la comunidad educativa. Realizando una búsqueda a través de Google sobre cómo mejorar la motivación en el aula del alumnado aparecen más de siete millones de resultados. Los profesores y los equipos directivos buscan continuamente maneras de involucrar a los estudiantes en el aprendizaje. En la siguiente infografía, Mia MacMeekin (2013) expone diferentes consejos para ayudar a los maestros con ideas sencillas para mejorar la motivación de los alumnos en el aula:

El debate sobre la motivación del alumno, a menudo, se circunscribe simplemente a una discusión sobre prestar atención en clase. El verdadero compromiso y la motivación, sin embargo, son más profundos y complejos que el hecho de que el alumno esté simplemente sentado y prestando atención. El compromiso del estudiante se define como (Reforma Educativa de 2016, EEUU):

La motivación del alumno se refiere al grado de atención, curiosidad, interés, optimismo y pasión que muestra cuando están aprendiendo o siendo enseñado, lo que se extiende al nivel de motivación que tiene para aprender y progresar en su educación. En términos generales, el concepto de “participación estudiantil” se basa en la creencia de que el aprendizaje mejora cuando los estudiantes son inquisitivos, muestran interés ​​o están inspirados y el aprendizaje tiende a sufrir cuando se aburren, no muestran ningún tipo de interés, y se presentan descontentos o “desenganchados”. La participación de los estudiantes o el mejoramiento de la participación de los estudiantes son objetivos educativos comunes expresados ​​por los educadores –

En lugar de debatir cómo lograr  que los estudiantes presten atención en clase, se debería enseñar a los estudiantes una mentalidad de crecimiento para involucrarlos completamente en el aprendizaje. A través de una mentalidad de crecimiento, los estudiantes pueden ser empoderados para hacerse cargo de su propio aprendizaje y trabajar a través de luchas para lograr el éxito. 

Una actitud de cambio

Cualquier debate sobre cómo desarrollar una actitud de cambio debe comenzar con una definición y una comprensión del concepto. Según Carol Dweck, la mentalidad de crecimiento implica enseñar a los estudiantes que todo el mundo nace con la motivación de aprender. Dweck argumenta que hay dos tipos de actitudes que se ven en las escuelas, una actitud rígida y otra de crecimiento:

  1. Los estudiantes con una actitud rígida que tienden a creer que su nivel de inteligencia y rendimiento no pueden cambiar.
  2. Los estudiantes que logran adquirir una actitud de cambio y consideran la inteligencia y el rendimiento como algo que se puede incrementar a través del trabajo. Esta actitud se basa en la creencia personal de que cualquiera tiene el potencial de aprender y dominar cualquier materia (Dweck, 2015).

La actitud de cambio como compromiso del alumnado

Si los estudiantes creen que pueden aprender cualquier tema y no tienen miedo de fallar, pueden bucear en el contenido de una lección, siempre y cuando la lección les permita tomar el control de su aprendizaje. Maxwell, Stobaugh y Tassell (2015), destacan la necesidad de elaborar un proyecto o una lección que involucre a los estudiantes individualmente a “encontrar la chispa” (2015, p.61). Para que los estudiantes estén verdaderamente comprometidos y pongan en práctica una actitud de cambio, los estudiantes deben formar parte del propio proceso de aprendizaje.

En el Programa Create Framework, Specializing, (Maxwell y otros, 2015) los estudiantes se centran en los asuntos y las preguntas a los que ellos mismos desean encontrar respuestas a través de proyectos basados ​​en la investigación propios. Estas lecciones no se dirigen ni se construyen por un maestro. El maestro se convierte en un entrenador o un facilitador del aprendizaje. Este tipo de aprendizaje  se aproxima al desarrollo de una actitud de cambio en la medida en que los estudiantes están más comprometidos y sienten más curiosidad sobre el tema que están trabajando.

En el Programa de Prensky Partnering, los estudiantes se convierten en los facilitadores de su propio aprendizaje, trabajando con el profesor para identificar temas reales y relevantes que quieren aprender y el maestro crea lecciones basadas en aquellas tareas que permiten al estudiante adquirir dicho contenido. Estas habilidades que serán probadas al final del año escolar (Wilson, 2014). Ken Robinson (2010) afirma que todo lo que realmente estamos haciendo con nuestro sistema educativo hoy en día es crear un espacio de aletargamiento para los niños cuando lo que deberíamos hacer es despertar su propio genio. Estas ideas  se acercan al concepto de mentalidad de crecimiento y permiten a los estudiantes tomar el control de su aprendizaje.

En el Proyecto “Hole in the Wall” (Mitra, 2010), los estudiantes y el compromiso de los estudiantes aprenden nuevos conceptos sin la ayuda directa de un profesor con resultados asombrosos. 

Está claro que una manera de mejorar el compromiso de los estudiantes en una clase es a través de la enseñanza de una actitud de cambio y crecimiento. 

Cómo introducir actitud de cambio en el aula

La teoría sobre qué es y como fomentar una actitud de cambio es sencilla, sin embargo promoverla y desarrollarla en el aula es otra cuestión. Edutopia (2016) ofrece una lista de 23 recursos para la enseñanza de este tipo de mentalidad de crecimiento en el aula que los profesores pueden utilizar para comenzar a introducir el concepto de actitud de cambio. Como maestro de matemáticas, una forma en la que he introducido la mentalidad de crecimiento en mi clase es a través de una técnica llamada “Mi no favorito” (Blad, 2016):

  • A los estudiantes se les plantea un problema y lo tienen que resolver en una hoja de papel.
  • Cuando está completo, reviso su trabajo y respuestas y elijo uno que no es correcto, pero muestro varios procesos correctos.
  • Como clase, analizamos lo que este estudiante podría haber hecho para llegar a la respuesta incorrecta y cómo se podría solucionar el problema.
  • Los nombres de los estudiantes no se comentan durante este proceso.

Este ejercicio permite a otros estudiantes analizar el trabajo de otra persona y posiblemente ver el mismo error que cometieron. Este proceso muestra a los estudiantes que pueden aprender incluso si están luchando con un concepto y que el fracaso es sin duda una opción y que no tienen que tener miedo.

Otra forma en la que se puede enseñar una actitud de cambio es la “lucha productiva” (Cowen, 2016). He utilizado esta estrategia cuando los estudiantes trabajan en un problema o conjunto de problemas al comienzo de una clase. Una vez que están completos,  varios estudiantes comparten sus estrategias para resolver el problema sin decirles yo cuál es la manera correcta. Como clase, con compañeros, o en un grupo reducido, los estudiantes analizan las respuestas y cómo un estudiante podría haber llegado a ellas.

Este proceso es similar a “Mi no favorito”, pero los estudiantes están liderando la discusión mientras trabajan para encontrar la respuesta correcta a través de variadas soluciones. En matemáticas, hay muchas veces donde más de una solución a un problema existe y animar a los estudiantes a encontrar el camino que funciona para ellos es enseñarles mentalidad de crecimiento.

Concepto de Prensky de asociación y participación estudiantil

El concepto de asociación de Prensky permite a los estudiantes encontrar respuestas por su cuenta y luego compartir esas respuestas con sus compañeros (Wilson, 2014). A medida que los estudiantes tienen un mayor control sobre su aprendizaje, el maestro se convierte más en un facilitador de dicho aprendizaje y proporciona un ambiente donde los estudiantes pueden acceder a recursos o pedirle apoyo durante el proceso. Sugata Mitra discute el concepto de un sistema de organización personal y cómo el trabajo que hizo con el proyecto “Hole in the Wall” permitió a los estudiantes convertirse en sus propios tutores y maestros de su propio aprendizaje, un gran ejemplo del concepto de asociación de Prensky (Mita, 2010). ).

Mike Paul es profesor de matemáticas en educación secundaria en la escuela Bardstown Middle School. Ha sido certificado por Google como Innovador Educativo y es el creador de un blog muy interesante Pikemalltech nombrado como uno de los blogs educativos más relevantes por la web Teach.com. Se puede contactar con el a través de su twitter, @mikepaul o su Facebook, TeachFlip.

Referencias

  • Cowen, E. (2016, January 07). Harnessing the Power of the Productive Struggle. Retrieved from http://www.edutopia.org/blog/harnessing-power-of-productive-struggle-ellie-cowen Blad, E. (2016, June 09). Teachers Nurture Growth Mindsets in Math. Retrieved from http://www.edweek.org/ew/articles/2015/09/09/teachers-nurture-growth-mindsets-in-math.html
  • Dweck, C. (2015, November 3). Teaching growth mindset. [Video file]. Retrieved from https://www.youtube.com/watch?v=isHM1rEd3GE (14:29) E. (2016, February 18). Student Engagement Definition. Retrieved from http://edglossary.org/student-engagement/
  • Edutopia. (2016). Resources for teaching growth mindset. Retrieved from http://www.edutopia.org/article/growth-mindset-resources MacMeekin, M. (2013, July 21). Please, I need you to participate…. Retrieved from https://anethicalisland.wordpress.com/2013/03/28/please-i-need-you-to-participate/
  • Mali, T. (n.d.). Taylor Mali: What teachers make. [Video file]. Retrieved from https://www.teachingchannel.org/videos/teachers-make (3:23; clean version) (The not-as-clean version: https://www.ted.com/talks/taylor_mali_what_teachers_make)
  • Robinson, K. (2010, October 14). Changing education paradigms. [Video file]. Retrieved from https://www.youtube.com/watch?v=zDZFcDGpL4U&index=9&list=PL39BF9545D740ECFF (11:40)
  • Wilson, A. (2014, April 22). Teaching digital natives: Partnering for real learning (Prensky Partnering Model). [Video file]. Retrieved from https://www.youtube.com/watch?v=D8ONsqfoyCQ&list=PLcUmE1FdOHUuZY5FXhcDD3oYOhnIxl_Lm&index=10 (5:11)

.