Según un informe de la OCDE (Talis, 2009), en países como España, Portugal, Brasil o Mexico la falta atención en el aula y el tiempo desconexión con la tarea que se pierde en aspectos como mantener el orden o en tareas administrativas (como por ejemplo pasar lista) comprende entre un 25 y un 30% del total de tiempo de la clase (ver figura 1). 

Un estudio reciente sobre la atención en el aula (Godwin et al., 2016) analizó 50 grupos de clase desde educación infantil hasta educación primaria con más de 100.000 observaciones.
Encontraron que:

  • En educación infantil de media los estudiantes estuvieron deconectados de la tarea un cuarto del tiempo de clase (26%).
  • Esto se producía independientemente del nivel socioeconómico y del nivel de edad hasta aproximadamente final de la educación primaria.
  • Estos investigadores encontraron también que en un 25% de los grupos el tiempo de instrucción de las tareas, duraba más de 17 minutos. Un tiempo mayor que la capacidad media de atención situada entre 10-15 minutos.
  • Una de las mayores fuentes de distracción fue la decoración del aula. En donde los estudiantes distraídos pasaron un mayor tiempo mirando los pósters o jugando con objetos del aula.

En otro estudio de atención estudiantil (Bunce, Flens y Neiles, 2010), observadores entrenados, midieron a los estudiantes durante sesiones de clase y registraron interrupciones percibidas en la atención en el aula.

  • Anotaron lapsos de atención en el aula durante los minutos iniciales al cabo de entre 10 y 18 minutos del inicio de la clase.
  • Hacia el final de la clase registraron interrupciones en el nivel de atención cada 3 ó 4 minutos. 

Ciclos de atención y pausas 

Es importante establecer pausas en el uso de la atención en el aula. Permiten refrescar y retomar una nueva tarea con mayor energía.

Diversos estudios señalan que la capacidad de atención del alumno comprende es de aproximadamente 10 a 15 minutos. Esto significa que sería recomendable dividir el tiempo de clase en bloques de aproximadamente 15 minutos de duración.

Durante el inicio de la clase existe un mayor nivel de concentración y energía por parte del alumno, y a medida que la clase transcurre este nivel disminuye. Sería recomendable comenzar con un bloque orientado a informar, dar instrucciones o instrucción a través de clase magistral para ir incrementando la participación del alumno y la colaboración en grupos a medida que avanza la clase. 

Asimismo conviene programar el horario para establecer la asignaturas que exigen mayor esfuerzo en las primeras horas de la mañana.

Cambios de estado, bloques o rutinas

Es importante establecer bloques o rutinas de trabajo que establezcan una duración de entre 15 y 20 minutos para, a continuación, realizar un cambio y dar paso a un bloque o rutina diferente, que sirva para refrescar y cambiar la forma en que se trabaja en el aula. En una clase de lengua por ejemplo la distribución del tiempo podría ser, 20 minutos para escribir y establecer una discusión general, 20 minutos de exposición y 20 minutos de discusión en pequeños grupos.

Para mantener la atención, el maestro necesita proponer cambios de estado o de bloques cuando observa que la atención del alumnado decae. Las señales de esto incluyen inquietud, bostezos, solicitudes para ir al baño, y aumento de los niveles de ruido y comportamientos fuera de la tarea. En lugar de ser un experto en los contenidos curriculares un docente debe saber leer y comprender dichas  señales para utiliza diferentes bloques y saber gestionar los cambios. Un cambio de estado asegura que todo el grupo participe activamente en una experiencia conjunta (Robbins, 1996).
Los cambios de estado o bloques podría contemplar la siguiente secuencia en un grupo de primer ciclo de educación primaria: 

1 movimiento / 2 actividad de pensamiento / 3 movimiento / 4 actividad de predecir / 5 hacer un resumen / 6 movimiento para finalizar. 

A continuación se realiza un ejemplo de propuesta por bloques considerando la duración de los ciclos de atención y la duración de una hora lectiva (habitualmente de 50 minutos) en un colegio o instituto. 

Atención en el aula

Otras variables que facilitan la atención en el aula

Es natural que los niveles de atención de los estudiantes varíen según la motivación, el estado de ánimo, la relevancia percibida del material y otros factores. La diversidad de los contenidos y estrategias metodológicas estimulan el cerebro y captan la atención siempre que impliquen una novedad. Asimismo, la emoción también es un activador que permiten incrementar los niveles de concentración y motivación. La incorporación de contenidos personales, la elaboración de proyectos propios y significativos incrementan la motivación y el enganche con la tarea académica.

Referencias

  • Bunce, D. M., Flens, E. A., & Neiles, K. Y. (2010). How Long Can Students Pay Attention in Class? A Study of Student Attention Decline using Clickers. Journal of Chemical Education, 87, 1438-1443.
  • Godwin, K. E., Almeda, M. V., Seltman, H., Kai, S., Skerbetz, M. D., Baker, R. S., Fisher, A. V. (2016) Off-task behavior in elementary school children. Learning and Instruction 44: 128–143.
  • Talis (2009). Estudio Internacional sobre la Enseñanza y el Aprendizaje. OCDE – Informe Español. Ministerio de Educación.