Francisco Zariquiey es maestro de Educación Primaria. Máster en mediación y resolución de conflictos en instituciones educativas por la Universidad de Alcalá. Responsable del diseño y gestión de la implantación de la línea pedagógica del colegio Ártica de Madrid. Dirigió el Laboratorio de Innovación hasta junio de 2015. Director del Colectivo Cinética y de Cinética Ediciones, plataforma dedicada al asesoramiento de organizaciones educativas en innovación pedagógica y en la creación de materiales didácticos y educativos. Colabora como docente con varias universidades en diversos másteres y expertos. Autor del libro “Cooperar para aprender”, de la editorial SM.

En Colectivo Cinética siempre hemos creído que uno de los pilares básicos para poder implantar el aprendizaje cooperativo en las aulas es la coordinación docente. Cuantos más maestros y maestras de tu centro educativo utilicen estructuras, dinámicas y estrategias cooperativas, más sencillo resultará que el alumnado termine interiorizando las destrezas necesarias para cooperar de manera eficaz.

Por eso, llevamos años pregonando nuestro propio modelo de innovación educativo al que hemos denominado, con cierto humor, PBC: pocas cositas, bien «hechecitas» y compartidas por muchos. Se trata de uno de nuestros mantras cooperativos favoritos, con el que acompañamos a las organizaciones escolares y universitarias en su empeño por incorporar la cooperación como herramienta educativa.

Pero, ¿cómo llevarlo a la práctica? Sin duda, paso a paso. Por ello, siempre recomendamos a los claustros que acuerden unas pocas técnicas cooperativas que definan una línea de trabajo clara y compartida. Y, en este sentido, hay algo indudable: es más eficaz que muchos hagan poco, en lugar de que pocos hagan mucho. Para conseguirlo os aconsejamos que, como equipo docente, apostéis por las técnicas cooperativas más versátiles, de cara a que puedan ser utilizadas por profesoras y profesores de niveles y ámbitos curriculares muy distintos. Si los estudiantes utilizan las mismas técnicas cooperativas en Matemáticas, Educación Física, Lengua Extranjera o Plástica, conseguiréis que en poco tiempo se hagan con el «cuaderno básico de jugadas» y puedan cooperar mejor.

Para ayudaros en este proceso de coordinación, os presentamos un libro sencillo que hemos elaborado con cinco técnicas cooperativas que, desde nuestro punto de vista, pueden considerarse «rutinas de cooperación» adecuadas en cualquier ámbito curricular o nivel educativo. Te preguntarás qué tienen de especial… Principalmente que no se presentan como «cosas para hacer» sino como «formas de hacer las cosas», por lo que no plantean ninguna actividad a realizar, sino que articulan el procedimiento que utilizarían los estudiantes para desarrollar cualquier tarea. 

Además, no acaba ahí la cosa. Tomadas en su conjunto, las cinco rutinas ofrecen una propuesta que abarca niveles de ayuda y apoyo muy diferentes, desde los más altos hasta los más bajos. En este sentido, la elección de una u otra rutina te permitirá adecuar las situaciones de cooperación a las necesidades de cada estudiante, de manera que puedan aprender juntos a hacer las cosas solos.

Hemos procurado presentar cada una de las rutinas incluyendo algunos de los aspectos clave a la hora de utilizarlas. De este modo, no solo te explicamos cómo se despliega la dinámica, sino que te ofrecemos toda una serie de pautas para conseguir un diseño y una gestión ajustados y eficaces. No te quejarás…

 

Dicho esto, esperamos que disfrutes descubriendo estas cinco rutinas y, si te resultan útiles, intentes incorporarlas a tu práctica docente.

En el siguiente enlace,  también puedes encontrar más publicaciones y materiales de descarga gratuita sobre aprendizaje cooperativo que hemos elaborado en el Colectivo Cinética. Por último, tienes disponible un interesante curso MOOC sobre Aprendizaje Cooperativo que hemos elaborado para INTEF (Ministerio de Educación y Formación profesional)

Descarga del libro: Cinco rutinas básicas de aprendizaje cooperativo